filo-semblanzas
Por: Gloriana Paz, periodista

Shirley Barquero, Filóloga

La Filo, como todos le dicen de cariño, es todo un emblema en jotabequ. Entró a la Universidad de Costa Rica (UCR) cuando tenía 16 años (tenía 5 años en primer grado de la escuela). Tuvo que aprender rápidamente a leer y escribir, porque entró a primer grado tres meses después de haber empezado las clases. “Por eso soy obsesiva con la ortografía”, afirma.

Ella quería estudiar Geología. Su madre estaba superasustada, ya que había que irse de gira y en esa época, ni en los sueños más locos existía algo llamado celular. Por otra parte, su padre quería que estudiara derecho o medicina y la vida la llevó a escoger la carrera de Filología. Siempre le ha gustado mucho leer. Recuerda que su mamá la regañaba porque cuando compraban la lista de útiles del colegio no se leía los libros solicitados hasta las vacaciones de 3 meses; pero de igual manera sacaba puros noventas en los exámenes. De hecho, en el presente lee cuando espera el tren o hace fila en el banco; el punto es que siempre anda un libro en la mano.

La Filo en jotabequ
Su historia en la agencia comenzó en 1999. Trabajaba en La República en el departamento de publicidad corrigiendo textos y haciendo artes. “Uno como corrector tenía las opciones de trabajo más altas: La Nación, una agencia de publicidad o la Asamblea Legislativa”, explica. Entonces, en ese momento de su vida laboral, uno de los ejecutivos de cuentas le contó que en jotabequ se buscaba filólogo. Recuerda que para aplicar al puesto había que mandar el curriculum por correo físico, porque aunque ya había correo electrónico, en esa época en su trabajo solo había una computadora con acceso a Internet que podía ser utilizada únicamente por los periodistas. Consciente de que por correo su curriculum iba a tardar mucho en llegar, Shirley llamó a jotabequ y preguntó si podía enviarlo por fax y así fue. Unos días después la llamaron a una entrevista con Alberto Quirós. “Yo pensé: ¡huuuuy, entrevista con una de las Letras!”, comenta. Una semana después la llamaron con una oferta y ese mismo día puso la renuncia. “En La República casi les da un infarto, pues solo di 3 días de preaviso después de casi 6 años de trabajar ahí”, aclara riéndose.

Los primeros años le daba la madrugada haciendo revisiones en las antiguas instalaciones de jotabequ. Sin embargo, disfrutaba esas épocas, ya que es noctámbula, así que corregir cuando todo el mundo ya se había ido a su casa era más fácil, porque no había distracciones.

Es una persona muy cumplida con su trabajo y además es la única en jotabequ que cuenta con un amplio conocimiento de la gramática. No deja nada para el día siguiente, pues –aunque sea de noche y ella esté en su casa– todos los trabajos quedan revisados, así haya que llamarla de emergencia a cualquier hora. La Filo no solo corrige los trabajos, sino que también es toda una maestra. Siempre enseña sobre leyes de ortografía y proporciona una pequeña realimentación sobre los errores cometidos en las redacciones y los copies que le pasamos a revisión. Eso sí, es muy directa para decir las cosas y siempre nos va a decir la verdad, lo que es una gran virtud.

En el año 2001 la Filo compró un lote en Tres Ríos y cuando hizo esa compra, fue un momento muy especial en su vida, ya que dio un paso bastante grande y se sintió orgullosa cuando sus compañeros de la agencia la felicitaron. Otro momento muy especial para Shirley fue hace un par de años en la fiesta de fin de año de jotabequ cuando Jaime Jimenez se acercó a saludar a la gente y cuando llegó donde estaba ella le dijo: “Usted tiene toda la vida de estar aquí. Ya sabe cómo es esto”.

La Filo sabe bastante. De hecho es la experta en el tema de la gramática y la Real Academia Española. Sin embargo, su paso por jotabequ le ha hecho aprender montones sobre nuestros clientes, publicidad y mercadeo, entre otros temas. Comenta que alguna vez realizó una revisión de un documento de una de las cuentas, el cual le enseñó sobre las etapas del duelo y cómo sobrellevarlo desde el punto de vista del paciente y el de los familiares, algo muy importante que nunca hubiera aprendido en otro lado. Pero para Shirley lo más bonito es aprender de la gente y los amigos que uno hace en la agencia. A lo largo de estos catorce años, ha hecho unos cuantos amigos muy especiales, esos para toda la vida y está agradecida por eso.

En su tiempo libre Shirley lee, se declara adicta a la televisión y le encanta el cine. También le gusta mucho cocinar y entre sus especialidades más cotizadas está el escabeche de verduras. La Filo tiene un sueño, que es ir a Europa. “Antes de que me toque usar andadera voy a ir a Europa. Solo tengo que ahorrar”, indica.

A esta distinguida y renombrada filóloga le encanta vacilar. Siempre anda diciendo que nos metamos las faldas de la gabacha del kínder, pero nosotros también la molestamos. Obviamente sin sobrepasar los límites de amistad y cariño.

La Filo es una buena amiga, compañera y trabajadora. Además, es muy amable. Amistades que ha hecho en el camino aún la llaman para confirmar si cierta palabra se escribe con “b” o con “v”. Eso demuestra que ella siempre se encuentra con la disposición de ayudar y enseñar a todos, y sabemos que va a llegar a cumplir todos sus sueños y sus metas como lo ha venido haciendo hasta la fecha.

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